Saltar al contenido
Football Español Fútbol español, LaLiga, clubes, competiciones europeas y contexto para aficionados.
Noticias

El nuevo formato de la Champions League: ¿aliado o enemigo de los clubes españoles?

Con la Champions League 2024/25 estrenando un formato de 36 equipos y fase de liga única, analizamos cómo afecta a Real Madrid, Barcelona, Atlético y el resto de representantes españoles, entre más partidos, más ingresos y mayor desgaste físico.

Noticias Publicado 26 julio 2026 8 min de lectura Nerea Molina
Representación visual del nuevo formato de la Champions League 2024/25 con 36 equipos y fase de liga única
The NewRegion.jpg | by MOHAMMED A SHARIF | wikimedia_commons | CC0

La Champions League 2024/25 ha dejado atrás la tradicional fase de grupos de 32 equipos para adoptar un formato de 36 clubes con una única fase de liga. El cambio, anunciado por la UEFA en 2022, promete más partidos de alto nivel, más ingresos y una competición más abierta. Pero para los clubes españoles —Real Madrid, Barcelona, Atlético, Girona, y en la Europa League el Athletic Club y la Real Sociedad— el nuevo sistema trae tanto oportunidades como riesgos que merecen un análisis detallado.

La tesis central de esta columna es que el formato beneficia a los clubes con plantillas más profundas y capacidad financiera para rotar, mientras que puede penalizar a los equipos con menor fondo de armario, como los recién llegados o los que compiten en varias competiciones domésticas. Además, el aumento de partidos agrava el debate sobre la fatiga de los jugadores y la saturación del calendario. Pero más allá de las opiniones, lo que el aficionado necesita son datos concretos y pasos prácticos para seguir la evolución de su equipo.

Por qué la UEFA cambió el formato

La UEFA justificó la reforma como una respuesta a la demanda de partidos más competitivos desde la primera jornada. En el formato anterior, muchos grupos quedaban decididos antes de la última fecha, lo que reducía el interés. Con el nuevo modelo, cada equipo juega ocho partidos contra ocho rivales distintos (cuatro en casa y cuatro fuera) en una tabla única de 36 equipos. Los ocho primeros avanzan directo a octavos; del 9º al 24º disputan una eliminatoria previa. El 25º en adelante queda eliminado sin consuelo de Europa League.

Según la documentación oficial de la UEFA, el objetivo era “aumentar la incertidumbre y la emoción desde el primer partido hasta el último”. Los clubes también presionaron para garantizar más enfrentamientos entre grandes —el famoso “más partidos de élite” que prometió el presidente Ceferin—, lo que se traduce en mayores ingresos por derechos de televisión. LaLiga, por su parte, expresó su apoyo condicionado a que no se perjudicara a las competiciones nacionales, aunque el calendario sigue siendo un punto de fricción.

Lo que dicen los números: comparativa del formato antiguo vs. nuevo

Para entender el impacto real, conviene comparar los datos clave del viejo y el nuevo sistema.

Aspecto Formato antiguo (32 equipos, 8 grupos) Formato nuevo (36 equipos, fase liga)
Número de equipos 32 36
Partidos por equipo en fase inicial 6 (3 casa, 3 fuera) 8 (4 casa, 4 fuera)
Total de partidos en fase inicial 96 144
Equipos clasificados directamente a octavos 16 (primeros de grupo) 8 (primeros de la tabla)
Eliminatoria previa a octavos No existía 9º-24º (16 equipos, ida y vuelta)
Partidos totales de la competición (sin previas) 125 189 (est.)

El aumento es notable: 64 partidos adicionales solo en la fase inicial. Para un club como el Real Madrid, que en 2023/24 jugó 13 partidos de Champions hasta la final, el nuevo formato puede elevarlo a 15 o 17 si termina en la zona de playoff. El Barcelona, que suele llegar lejos, también verá incrementada su carga. ¿Y el Girona? Debutante, con ocho partidos asegurados más la posibilidad de playoffs, podría llegar a 10 enfrentamientos si logra colarse entre los 24 primeros.

Lecturas a favor y en contra

A favor: ingresos y exposición

Los clubes grandes son los principales beneficiarios económicos. Más partidos significan más taquilla, más derechos televisivos y más bonificaciones por rendimiento. La UEFA estima que los ingresos totales de la competición aumentarán un 30-40%, y los clubes españoles con mayor proyección internacional —Real Madrid, Barcelona— captarán una parte desproporcionada. El Barcelona, inmerso aún en la recuperación financiera, agradece cada partido extra que pueda generar ingresos en el Spotify Camp Nou.

Además, los cruces tempranos entre grandes son más probables, lo que aumenta la emoción para el aficionado. Ver al Real Madrid enfrentarse al Manchester City o al Bayern en la fase de liga ya no es excepcional, sino parte del diseño.

En contra: desgaste físico y profundidad de plantilla

El principal argumento en contra es la fatiga. Los jugadores de primer nivel ya acumulan entre 50 y 70 partidos por temporada entre club y selección. Añadir dos o tres encuentros de Champions (más los posibles playoffs) puede incrementar el riesgo de lesiones y obligar a rotaciones constantes, lo que afecta al rendimiento liguero.

El Atlético de Madrid de Diego Simeone, con una plantilla más corta que la del Real Madrid, podría notar especialmente el desgaste. En la temporada 2023/24, el equipo rojiblanco cayó en fase de grupos tras un calendario apretado. Ahora, con ocho partidos de fase liga, la exigencia es mayor. Por otro lado, el Girona, debutante en la competición, enfrenta un doble reto: competir en Champions sin descuidar LaLiga, con una plantilla que no está acostumbrada al ritmo europeo.

Lo que aún no está claro

A pesar de la abundante documentación oficial, persisten incógnitas. La primera es el impacto real en la competición doméstica. LaLiga ya ha manifestado su preocupación por el calendario, y la RFEF estudia ajustar los horarios para evitar sobrecargas. Sin embargo, no hay datos concretos de lesiones relacionadas con el nuevo formato hasta que se complete la primera temporada.

Otra incógnita es la equidad del sistema de emparejamientos. La UEFA utiliza un sorteo asistido por ordenador que divide a los 36 equipos en cuatro bombos y asigna a cada club dos rivales de cada bombo, uno en casa y otro fuera. Esto puede generar calendarios de dispar dificultad. Un equipo español puede tener que enfrentar al Manchester City, Bayern y PSG, mientras otro recibe a rivales más accesibles. La suerte del sorteo, por tanto, cobra más peso que nunca.

Finalmente, el nuevo formato no resuelve la amenaza de la Superliga. Algunos clubes grandes, como el Real Madrid, siguen impulsando un proyecto alternativo que les garantice más ingresos y control. La Champions reformada es un intento de contentar a esos clubes sin romper el ecosistema, pero la tensión sigue latente.

Claves para seguir esta temporada

Para el aficionado español, hay varios puntos a vigilar:

  • Cómo gestionan los entrenadores las rotaciones. Carlo Ancelotti, Xavi Hernández y Diego Simeone deberán priorizar partidos de Champions sin descuidar LaLiga. Las lesiones tempranas serán un indicador clave.
  • El rendimiento de los debutantes. Girona y, en menor medida, el Athletic Club en Europa League, demostrarán si su fondo de armario aguanta el ritmo europeo.
  • La respuesta de la UEFA ante posibles críticas. Si el formato genera demasiados partidos de baja intensidad (por ejemplo, equipos ya clasificados que se relajan en la última jornada), la UEFA podría ajustar el sistema en futuras ediciones.

Próximos pasos prácticos para el aficionado

Más allá de opinar, puedes tomar acciones concretas para seguir el impacto en tu equipo favorito:

Revisa el calendario de tu club en la web de la UEFA o en LaLiga. Compara los partidos de Champions con los compromisos ligueros y coperos. Identifica las semanas con tres partidos (miércoles-domingo-miércoles) y anota los posibles descansos programados.
2. Sigue los partes médicos semanales. Las lesiones musculares suelen aumentar en períodos de alta densidad. Si un titular clave se lesiona justo después de un partido europeo, es señal de sobrecarga.
3. Compara las rotaciones de tu entrenador con las de los rivales directos. Por ejemplo, si el Real Madrid rota más que el Atlético en la jornada anterior a Champions, puede indicar que el fondo de armario de Simeone es más limitado.
4. Mira el sorteo de la fase liga (agosto 2024) y anota la dificultad de los ocho rivales. Si a tu equipo le tocan tres equipos del bombo 1, la clasificación directa a octavos será más difícil. Ayuda a moderar expectativas.
5. Consulta los foros de aficionados y las cuentas de analistas tácticos para ver cómo se adaptan los esquemas. La gestión de la energía es ahora un factor táctico más.

Estos pasos te permitirán pasar de ser un espectador pasivo a un seguidor informado, capaz de anticipar las consecuencias del nuevo formato en el rendimiento de los clubes españoles.

Fuentes utilizadas
– UEFA – Nuevo formato de la Champions League 2024/25 (uefa.com)
– Marca – Análisis del impacto en los clubes españoles (marca.com)
– Relevo – Claves del nuevo formato y su repercusión económica (relevo.com)